A todas mis personas ninja…

“Cada persona que pasa por nuestra vida es única. Siempre deja un poco de sí y se lleva un poco de nosotros. Habrá los que se llevarán mucho, pero no habrá de los que no nos dejarán nada. Ésta es la prueba evidente de que dos almas no se encuentran por casualidad.”  Jorge Luís Borges.

Jorge Luís Borges lo explica muy bien en esta frase. Supongo que sabéis de lo que os hablo. De esas personas que aparecen en tu vida un buen día y tal y como llegan, se van, desaparecen. Yo las llamo personas ninja. Un o una ninja puede ser la cajera del supermercado, el chico con el que te cruzas en el ascensor, esa amiga de tu amiga que sólo ves una noche… Las personas ninja aparecen en tu vida, cumplen su misión y tal y como aparecen, desaparecen. Si han cumplido su misión en su totalidad, nunca las volverás a ver. Si no es así, y todavía tienen algo pendiente contigo, volverán a aparecer en tu vida. Y os preguntaréis, pero ¿qué misión tiene una persona ninja? La respuesta es bien simple. Cambiar algo dentro de ti, hacerte ver algo que no contemplabas, aportarte un pensamiento o un sentimiento que desconocías o negabas…

New York 2013

New York 2013

Estábamos en el metro de Nueva York. Mi amiga estaba recordando una de esas historias que no acaban con final feliz. Cuando acabó de contarme, le dije… Tú tranquila y abre bien los ojos, que la vida está llena de oportunidades, sólo hay que verlas. Quizás, a tu lado, esté sentado el hombre de tu vida.
Mi amiga no se había percatado, en todo el viaje, de su presencia. Yo hacía rato que lo había visto. Parecía un chico interesante, con una sonrisa preciosa. Estaba leyendo y llevaba unas gafas que sólo tenían un cristal.
Si hay algo que caracteriza a mi amiga es su espontaneidad, así que así, sin más, le metió el dedo en el ojo y le dijo con un español, muy español y una sonrisa en los labios: “Te falta un cristal”. Hablaba un poco de español, pero claro, tampoco se necesitaba mucho intérprete cuando te han metido el dedo en el ojo. El chico se ríe y nos explica que ya lo sabe, pero que es un desastre, que no tiene otras gafas. A partir de ese momento, en esa conversación, si hay algo que brilló por su ausencia fue la intimidad. Nos convertimos en espectáculo. El resto del vagón, en espectador.
– Y…¿Cómo te llamas?
– Christopher.
Aixxx, suspiramos…Christopher… qué nombre más poético.
-¿Dónde vais? Nos pregunta.
– A una misa góspel. ¿Y tú?
-A hacer una audición.
¿Una audición? Aixxx, volvemos a suspirar… ¿Dónde te vas a encontrar a un hombre como Christopher que vaya a hacer una audición? Sólo, en el metro de Nueva York. La ciudad de las oportunidades.
-Soy actor. Es una obra de Hamlet.
Aixxx… volvemos a suspirar… una obra de Hamlet…este chico nos encanta. Y no sólo a nosotras,  a todas las chicas del vagón.
-Esta tarde, cuando acabe la audición, voy al cine con mi abuela.
¡Va al cine con su abuela! Aixxx… volvemos a suspirar…
Mi amiga le coge los papeles y le dice… ¡A ver si te lo sabes!… El chico sólo ríe y nos dice: sois muy simpáticas.
Aixxx…volvemos a suspirar…. Nos ha dicho que somos muy simpáticas.
Llega su parada, el chico intenta pedirnos el Facebook, el teléfono… algo… pero supongo que identificaréis uno de esos momentos en los que los nervios, la tensión y la prisa, te paralizan. Y tal y como vino, se fue. Las puertas se cerraron y una pasajera del metro, que había estado observando toda la escena, gritó indignada:
– ¡Pero, haberle pedido el Facebook!
Y sí, mi amiga se arrepintió de no habérselo pedido. Pero, supongo, que no era necesario, porque Christopher ya había cumplido su misión. Ya le había enseñado que la vida está llena de oportunidades, que sólo hay que abrir los ojos para verlas. Justo a tu lado, puede estar sentada una persona interesante y no verla, por estar pensando en lo que pudo haber sido y no fue.
Christopher fue un ninja. No sabemos lo que le aportamos nosotras a él. Pero, lo que está claro es que él cumplió su misión, porque después de aquel viaje, esos preciosos ojos se abrieron y fueron capaces de ver como nunca habían visto antes.

16 thoughts on “A todas mis personas ninja…

  1. Como poco una sonrisa si le aportasteis y seguro que fue a la audición con otro humor!! :)

    Cuánta razón tienes, cuantos ninjas pasan cada día por nuestras vidas sin darnos cuenta… y lo que está claro es que cada día somos un poquito diferentes a como éramos al día anterior, siempre hay algo nuevo que aprender o algo viejo que olvidar.

    Un besazo enorme chica del pelo naranja que se sentaba delante mía en COU!! A ver si quedamos!! jeje

    Keep on writing!!!

  2. Lau… Me encanta! Está en el top de tus post. Y si, tienes toooda la razón. Hecho de menos estas reflexiones frente a una mesa con una copa de vino delante, suerte que ahora me las acercas en formato online. Siempre os digo! Perdemos demasiado tiempo dándole vueltas a nuestras ideas…y qué decir al pasado! Y no nos damos cuenta de que el mundo sigue a nuestro alrededor y tenemos que estar despiertas. De todo se sale y todo llega. Un besazo wapi.

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