¿Apostamos?

¿Alguna vez habéis hecho una apuesta mental? Se conoce como apuesta mental  todo aquel pensamiento que busca desvelar algo de tu futuro de lo que no tienes ni idea poniéndolo en manos de la chorrada más grande. Me explico. Me refiero a esos retos  interiores que te haces antes de pasar el paso de cebra. “Si cruzo antes de que cambie el semáforo, me llamarán de ese trabajo”. Entonces, cruzas el paso de cebra a toda velocidad, esquivando niños, ancianos y parsimonias de personas, sólo para llegar al otro lado antes de que esa lucecita cambie de color. Porque te va la vida, porque te lo has propuesto. ¿Lo habéis hecho alguna vez?

Dhara

Dhara

En mi vida, es un continuo. En mi piso, más.
Chocolate rojo, azul y negro en el suelo. Si se acerca al rojo pasará esto, si se acerca al azul esto otro, si le gusta más el negro, no hay nada que hacer. Entonces, llamas a tu gata… Dhara, mira, ¡¡hay chocolates!!  Sabes que el rojo es la mejor opción y rezas en silencio para que se acerque al rojo. Tus compañeras de piso te animan, saben lo mal que se pasa cuando se está esperando la respuesta de una apuesta mental y lo viven intensamente, tanto o más que tú.
– Tíaa… que va al rojo… En tu interior, una vocecita te dice: vamos Dhara, al rojo, mira qué mono es.  En ese preciso instante, eres consciente de lo que está pasando: ¿tenemos  más de treinta años y las decisiones importantes de nuestra vida las está tomando un gato? Momentos de máxima tensión. Miradas de complicidad que dicen sí, somos lo peor, pero esto es muy divertido. ¡¡Amamos a Peter Pan!!  Vamos Dhara,  al rojo… vamos gatita. Y… parece que se acerca al rojo… pero, en el último momento, cambia de dirección… No, ¡mierda! Ha ido al negro.  No, no vale… nos hemos distraído… No, Lau, sí, se ha acercado al negro…acéptalo…  No hay nada que hacer :(

Entonces, te das cuenta. ¿¡Nos lo estamos tomando en serio!? Pues sí, tengo 32 años, comparto piso, vivo con una gata que se llama Dhara y me llamo Laura.

3 thoughts on “¿Apostamos?

  1. Je je je, qué bueno! Yo me he quedado en el “pito pito gorgorito.”, o en el “me quiere o no me quiere” deshojando margaritas”.. pero sisi, todos hacemos ese tipo de apuestas mentales. Nunca hay que perder el niño que se lleva dentro, no? Besoss 😉

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