Azul oscuro casi negro

Sí, estoy hundida… Estoy viviendo uno de esos momentos que en las pelis se adornan con suaves mantas, pañuelos de papel tirados por el suelo y una buena copa de helado. Pero no, no tengo esa suerte de poder estar recocijandome en el negro, porque si lo miro bien no es negro… digamos que es azul oscuro, casi negro, eso sí.
Laura, nos acompañas al despacho… y ya lo sientes, tu jefa te mira con cara de pobre, no se lo merece, tú le dices con la mirada… ¡suéltalo! No dolerá menos porque me lo digas con cuidado… y ya, ya está, otra vez a recoger tus cosas y a cerrar otra puerta. Ahora es cuando la gente te dice, se cierra una puerta, se abrirá un ventanal… y aquí es cuando hay que pensar… o no, tampoco te flipes, porque como te flipes, ya sabes cómo acabas. Y sí, se apagó la luz… en muchos sentidos, en muchos lugares, de muchas formas y en muchos sentidos… Es ese momento en el que algo se rompe dentro de ti… por muchas cosas… no sólo por una… y te sientes perdida, sola, abandonada y con ganas de vomitar. Pero te esfuerzas, te maquillas, intentas reírte, vas al gimnasio… entonces alguien se acerca y te dice con una sonrisa en la cara: ¡oye, qué mala cara tienes!… y si todavía podías sacar la cabeza del pozo construido un metro y medio por debajo de la superficie del suelo… este comentario acaba por hacerte desaparecer del todo. Gracias, tu comentario me reconforta… y sigues con tu rutina, porque te has inventado que eres deportista y ante todo no puedes fallarte a ti misma y vas a bailar… entonces escuchas,… ¡oye, hoy no estás muy animada, ehh…! Ahora no sólo te encuentras a un metro por debajo de la superficie terrestre, ahora no puedes sacar la cabeza porque la bamba de la chica super guay y super molona que está super encantada de conocerse no te deja mirar hacia arriba… Sí, estoy hundida… ¿pasa algo? ¡¡No estoy tan dura como tú, vale!! ¡¡Mátame!! ¡¡Soy una persona!!!!!!!!!!!!!! Y en tu cabeza empieza a retumbar la canción de Mocedades:… y los muchachos del barrio la llamaban loca… y unos hombres vestidos de blanco le dijeron ven… Y Juana La Loca hace su aparición: ¡¡No estoy locaaa!! ¡¡Solo quiero matar a alguien y ya está!! Ahí, es cuando aparece tu amiga: bueno pava, permítetelo, no pasa nada… Pues sí, me lo voy a permitir o es que yo no puedo tener uno de esos días de “lostfromtheriver”. Sí, voy a regocijarme en mi hundimiento y sentir que soy un despojo humano y voy a fumarme un cigarro, así el humo será la excusa para  no ver una mierda. ¿Qué puedo sacar de esto? ¿Qué hacen los artistas? Se inspiran… Sí, eso,  se inspiran y construyen en los momentos más tristes de sus vidas. Tanto es así que desde que Álex Ubago se ha casado, ya no compone,… pobre, ya se lo merecía porque a ver, no te pueden dejar siempre, creo que algún problema tendrás tú.
Y supongo que eso es lo bueno de la nostalgia, de la melancolía, de la tristeza, de sentir que tocas fondo… Llega un momento en que el azul oscuro se convierte en negro y ya no hay camino, sólo está la opción de resurgir de tus cenizas, como el Ave Fénix, recobrar tus fuerzas para abrir tus alas y volver a volar… Saltaré, volveré a saltar… y volaré… sólo estoy tomando impulso para hacerlo con más fuerza y más ganas, sólo eso.

Unos días después…

Laura ya ha retomado el vuelo. Se encuentra planeando por el cielo, feliz y llena de vida. A lo lejos un punto negro, ¿qué es eso? ¿Es una mosca? ¿Es un avión?… No, es Álex Ubago.

cuesta-arrriba

 

 

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