De repente… la vida

De repente otro, de repente tú, de repente un tango, de repente un cruce, un sonido, un te quiero, un se fue, un lo hago…  LA VIDA ES… DE REPENTE.
No sé si habéis visto este anuncio, a mí me encanta. Es de la cuenta naranja ¡qué casualidad! Ya sabéis que no creo en las casualidades y tampoco pretendo hacer publicidad de un banco. Pero, supongo que el color naranja es un color “de repente”. Hay colores “de repente” y colores clásicos, personas “de repente” y personas tupperware, que suena mucho más  internacional y menos chungo que personas fiambrera.
derepenteLas personas tupperware son esas a las que les encanta tenerlo todo controlado, preparado, organizado… Son personas de horarios, metódicas. No les gusta demasiado ser sorprendidas. Odian los cambios, porque los cambios les colocan en una situación que no controlan y perder el control, les asusta. Son personas tupperware porque hoy ya saben lo que comerán mañana.
A las personas “de repente”, en cambio, les encantan  esos momentos en los que, sin saber cómo ni cuándo, algo te eriza la piel y te hace sentir que no controlas nada, que no sabes nada, que no eres nadie. No saben lo que van a comer mañana, prefieren comer lo que les apetece en el momento. No saben  lo que va a ser de sus vidas. Pero,  esa sensación les encanta.  Digamos que han aprendido y disfrutan de vivir en la incertidumbre. Ese sentimiento que nos hace sentirnos inseguros y que nos empuja a llenarnos de posesiones. Caemos en la trampa de quitarnos el miedo a no tener un trabajo, a no tener un piso, a no tener una familia, a no tener una pareja… y buscamos un trabajo, nos compramos un piso, nos casamos, tenemos hijos y… no nos sentimos solos, o quizás, sí. Pero, no estamos solos. Mientras, el sistema se frota las manos… Lo que posees, te poseerá…  y así, sin darte apenas cuenta, te ha quitado parte de tu libertad , estás trabajando para él, para que siga creciendo, para que siga funcionando y todo… sin darte apenas cuenta.  Así somos y ese anuncio es un ejemplo de lo mismo. ING utiliza el miedo a ese “de repente” para que te abras una cuenta. Seas precavido. Para que ese “de repente” tan bonito, no te dé miedo. Para que tengas tu tupper preparado, si no hay restaurante o no tienes dinero para comprar tu menú y seas una persona tupperware, mucho más controlable, por otra parte. Una persona “de repente”, de repente, se va.
Posiblemente, en poco tiempo, ese miedo a perder desaparezca. Los containers se llenarán de tuppers y empezaremos a amar esos “de repente”,  porque qué bonita la vida, que es DE REPENTE y de repente, te enamoras, de repente, te desenamoras, de repente, te vas, de repente, vuelves,  de repente, olvidas, de repente, recuerdas, de repente, lloras, de repente, ríes… qué bonita la vida… qué bonito que sea… DE REPENTE.

4 thoughts on “De repente… la vida

  1. De Repente me despierto y mi agenda cerebral m lleva a ti.
    De repente sigo pidiéndole al universo gente buena…y de repente ahí estás tu!
    Qué no te habré dicho ya n todos estos años que no sepas?
    Qué te quiero una jartá? Más q a mi libertá?
    Que eres extraordinaria?
    O que m siento afortunada de formar parte de tu vida?
    Que la más grande no se apellida Jurado sino Fernadez Saaaaaavedra??
    O será aquello de “no cambies nunca”?
    Ya lo tengo! Sólo me faltaría decirte todo esto en otro idioma
    Pero ninguno de ellos cambiaría l mensaje!!!!
    MUCHAS FELICIDADES!

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