La Navidad y sus “cosas”

Llega la Navidad, las luces, Papá Noel, Los Reyes… La verdad es que a mí me encanta la Navidad. Según mis amigas, me encanta porque vivo en los mundos de yupi… ¡Tú no cuentas, tú eres una hortera, pero estos días son un tostón! Pues vale, seré una hortera pero a mí me gusta,  sobre todo porque es una época que invita a creer que todo es posible, que tú también puedes tener un negro alto y guapo con un jersey de cuadros tocando el piano y cantando villancicos en tu comedor y puedes comer pavo con Rachel y Ross, mientras opinas si, de verdad, se estaban tomando un respiro… No sé, es la magia de la Navidad. Estoy de acuerdo, eso sí,  en que lo que tendría que ser una época para regalar y recibir amor se ha convertido en una especie maratón consumista que puede llevar a rozar el trastorno psiquiátrico. Tengo la teoría de que en Navidad muchas personas adquieren el síndrome “Pretty Woman”, lo padecen aquellos  que levantan la cabeza y dan pasos con más seguridad porque se sienten super orgullosos de ir cargados de bolsas gigantes, se sienten más guays, aunque en el fondo están pensando: que nadie note que nada de lo que llevo es para mí… Aunque no todo el mundo lo padece, están también los alérgicos al síndrome…
-¿Qué te pasa?
– Joeee…que faltan tres días y todavía me quedan por comprar cuatro regalos.
– Y… ¿qué quieres comprar?
Has hecho la pregunta maldita. Tu amiga te mira fijamente y empieza a experimentar un extraño ardor intestinal que poco a poco va subiendo hasta su cara… se intenta contener, pero no puede y finalmente, grita…
-¡¡No lo séeee!!…. ¡¡No sé qué mierda comprar!!… ¡¡No tengo ni idea!!… ¡¡Es comprar por comprar!!
En esta situación, lo más lógico y sensato sería lanzar un grito al aire diciendo: …Pero, ¡¡¿Estamos locos o qué?!! ¡¡¿Qué estamos haciendo con nuestras vidas?!!
Pero no, la reacción más generalizada es mirar a tu amiga con cara de: …pedazo de problema que tiene la pobre, mientras una voz interior te dice: ¡Toma! Menos mal que yo ya los tengo todos.
Sí, ese es uno de los sin sentidos de la Navidad… pero hay más: ¿os habéis fijado que los anuncios cambian en Navidad? Ya nadie necesita Lejía, ni Hemoal,… En Navidad, la gente sólo compra comida, juguetes y perfumes… Y si  hay algo que carezca de sentido en este mundo, son los anuncios de perfume. Los vemos con toda la normalidad sin ser apenas conscientes de lo que transmiten, pero si los analizamos…
Una chica camina por la calle muy lentamente, como si hubiera consumido grandes dosis de drogas relajantes, con la mirada dormida y fija hacia el horizonte. De repente, se agarra a un árbol, apoya su mejilla en la corteza y dice susurrando, como si pronunciar esa palabra le produjera el más prohibido de los placeres: Lancome… en su defecto Dior, J’adore…Eso sí,  siempre una palabra en francés, que suena más exótico y… ¡¡Ahí lo dejo!!
Pongámosle realidad al asunto. Estamos paseando por el parque y vemos a una chica andando a lo Heidi de resaca, de repente se agarra muy sensualmente a un árbol y habla sola susurrando cosas extrañas. ¿Cuál sería nuestra reacción? Muy probablemente… Uiiii… pobre… mira esa chica… menuda flipada… O todavía está sufriendo los efectos de las grandes cantidades de alcohol que ingirió ayer o está como un cencerro… Está peor que… (X) (en este espacio se cita a la conocida más hecha polvo de la cabeza que ambos interlocutores tengan en común).
Supongo que es lo que tiene la tele, parte de su misión es intentar dar sentido o, al menos hacernos creer, que los mayores sin sentidos están cargados de sentido. Y la Navidad no va a ser menos, también está cargada de sin sentidos, en eso estoy de acuerdo, pero sigo diciendo que  me gusta, quizás porque también es momento de dar las gracias por todos esos regalos que no se compran en ningún centro comercial, ni decoran las casas de ninguna película americana, pero tienen mucho más valor que los perfumes glamourosos…

A tod@s los que habéis llenado de sentido este bonito 2015 , mil gracias por cada “todo irá bien”, por todos los “cuenta conmigo”, por los “te quiero”, por las risas… Mil gracias por regalarme las mejores cosas de la vida.

¡¡Feliz Navidad a Tod@s!!navidad                                                                                                                       

 

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