Obsesiones varias

Obsesión. Dícese de una perturbación anímica producida por una idea fija, que con tenaz persistencia asalta la mente. Este pensamiento, sentimiento o tendencia aparece en desacuerdo con el pensamiento consciente de la persona, pero persiste más allá de los esfuerzos por librarse de él.

No sé si habéis sido víctima de alguna de ellas. Yo las describiría como un pensamiento okupa en el cerebro. El pensamiento en cuestión vive en tu cerebro sin que tú se lo hayas permitido. Allí está todo el día. Se preocupa por relacionar imágenes, pensamientos y conceptos colaterales con un tema  en cuestión. Pase lo que pase,  una parte de tu mente siempre piensa en lo mismo. Todo lo relaciona con lo mismo. Luchas por librarte de él, intentas desalojar, pero es inútil.
Existen muy varias y variadas obsesiones. Algunas dignas de estudio… porque qué le contestas a alguien que te pregunta:
A ver… si yo pasara por tu lado en la calle… pensarías… ¿¿esta chica está morena??
Mi reacción no hace falta que la describa. Supongo que la misma que la de cualquier mortal al escuchar una reflexión semejante… reírme.
Por favor, contéstame, es super importante para mí. ¿Lo pensarías?
No puedo parar de reír, no puedo hablar.
Por favor, dímelo… ¿he perdido moreno?
Hombre… un poco.
¡Nooooo! Por favor, dímelo de verdad.
Un poco.
¿En la cara? Sí.
Ves, es que llevo dos días sin ir a la playa.
Creo que ella está más morena que tú.
Los ojos se le llenan de ira y grita… ¡Ven aquí! Coloca a la que desde hace unos segundos es su mayor enemiga junto a ella, en el espejo. ¿Quién está más morena? ¡Dilo!
Sientes miedo. Tengo que decir que es ella. Si no, me matará.
Y le dices… sí, tranqui, tú estás más morena.
Ella respira tranquila. Tú también.
Si es necesario mentir, se miente porque cuando alguien, lo primero que hace, nada más verte, es colocar su brazo al lado del tuyo… comparar y decir… Uffff… yo sigo estando más morena… si  no mientes, puedes poner en juego tu integridad física.
Explicado así podría resultar la causa de un ingreso en un centro de rehabilitación mental pero nada más lejos de la realidad. Esta obsesión tiene nombre y cuando a algo se le pone nombre es que una gran cantidad de mortales es víctima del trastorno “en cuestión”.  Tanorexia o adicción al bronceado es el término usado a menudo para describir una condición en la cual una persona genera una necesidad obsesiva para lograr un tono de piel más oscuro. Pero, ¿estamos locos o qué? La respuesta es evidente. Efectivamente, estamos muy loc@s, hechos polvo de la cabeza, para ser más exactos.
Pero, ¿por qué lo hacemos? ¿Por qué nos obsesionamos? ¿Por qué hay quién juega como si no hubiera mañana al Candy Crush? Supongo que se trata de  uno de esos recovecos inhóspitos de la mente. Uno de esos caminos que te enseña para evitar que te mires en el “espejo de la verdad”, seas más sincer@ contig@ mism@ y empieces a cuestionarte esas cosas en las que no es tan divertido pensar.  Pero, mejor no hablamos de eso, ya lo hablaremos otro día ¿no?. Hoy, mejor,  me voy a la playa  que… estoy muy blanca 😉

obsesion

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