¡¡Dame un bexito!!… ;)

Ya está. Os habéis enfadado. No te gusta cómo ha actuado, él tiene su propio punto de vista, como siempre y habéis quedado para hablar. Uno sentado frente al otro y antes de salir de casa, te lo has prometido a ti misma. No le vas a perdonar. Vas a ser fuerte, dura. Le tienes que hacer entender que por ahí, contigo, no va bien y ¡lo vas a conseguir! ¡Vas a negociar! Pero es que… ¡con él no puedo negociar! ¡Es con la única persona del mundo que no puedo negociar! ¡Pues… vas a aprender! Llegas, te sientas, te mira, le miras, se ríe, te ríes. Mal, empezamos mal ¡No te tienes que reír! ¡Eres dura,  implacable! Sí, la dama de hierro. Lo estás consiguiendo… parece que no. Te conoce. Sabe qué se esconde detrás de esa mirada que intenta mostrarse implacable, indiferente y severa y sabe cómo hacerte reír. Claro, ya lo sabes, es el mismo sentido del humor que empleó para conquistarte y ahora, juega en tu contra. ¡¡Eso te pasa por fijarte, siempre, en el graciosillo!! Sabe cómo hacerlo, sabe cómo conseguir que todo se te olvide. Pero no, esta vez no. Tú eres dura. Aguanta, te dices a ti misma. Lo miras a los ojos, intentas con todas tus fuerzas mantenerte seria y entonces, ahí, en ese justo momento, aparece. Empiezas a sentir una especie de nudo en el estómago que va subiendo hasta la boca del esófago, está en la garganta, intentas callarlo, hacer como si no existiera, como si no te hubieras percatado de su aparición. Pero, ahí está, lo sabes tú y lo sabe tu alma, ya es suficiente.
Sabías que iba a aparecer y… mira que te habías preparado para la ocasión… Pero, el “modo besito” hace su aparición y destroza toda tu preparación a su paso…El modo besito te lo indica… ¡Estás deseando perdonarle! Colgarte de su cuello y pedirle que te bese… decirle que todo te da igual, que eres feliz con sólo sentirlo cerca…
Ya ha empezado a bromear como sabe que te gusta, con esa cara de malo y esa pícara sonrisa. Pero no, no vas a entrar en modo besito, por mucho que te cueste. No puedes entrar.  No te lo puedes permitir. No puedes consentir  que, otra vez, su sentido del humor salga ganando y te aguantas, no quieres reír… El modo besito acecha, te hace sentir vulnerable, débil… Pero, lo sabes, acabará saliendo, acabarás corriendo y pidiendo que te coja, que te levante, que te ayude a ver el cielo desde más cerca.  Si tuvieras que describir cómo te sientes en estos momentos, lo tendrías muy claro…

Ésta es la imagen.

"Modo bexito" en imágenes

“Modo bexito” en imágenes

Una valla, el frío del alambre roza la carne de tus dedos, estás agarrada,  la mano arrastrando, lagrimilla asomando, morritos… Ésta es la imagen de una prisionera del modo besito… ya te imaginas gritando con voz temblorosa y llorona: ¡¡¡¡Dame un bexito!!!!!
Pero no, esta imagen recorre tu mente sólo para avisarte de lo que no debes hacer. Mantente seria, no le vas a perdonar. Pero, qué más da, si le vas a perdonar… no, no le vas a perdonar. ¡Estás hecha una blanda!
Analicemos, por unos minutos, el modo besito. Digamos que todo el mundo entra, de vez en cuando, en este modo. Pero, hay dos tipos de personas, las que lo asumen y las que no. Las que se hacen las duras, se aguantan y retienen el modo besito en su interior y  las que reconocen, sin tapujos,  que han sido abducidas totalmente por él y acaban colgadas de una valla. La verdad, no sé qué es más digno de fortaleza, reconocer la debilidad o negarla, porque el hecho de hacer como si no existiera, no hace que desaparezca, simplemente, se transforma y lo que era un bonito ¡¡Dame un besito!! se acaba convirtiendo en orgullo, rencor y resentimiento. Así que si lo sientes, hay que sacarlo, porque de una manera o de otra, acabará saliendo. Y yo me pregunto: ¿¡Qué hay de malo en acabar, de vez en cuando, colgad@ de una valla!?
Os vais, os separáis. Empiezas a caminar pero no puedes, te giras, él también se gira, te ríes, él también se ríe… Entonces lo ves, ¡¡él también ha entrado en modo besito!! Está ahí, en la valla, enganchado, queriendo irse pero tampoco puede… Entonces grita riendo… Anda…¡¡Dame un bexito!!

Corréis, reís, os abrazáis y por fin…

Os besáis…

One thought on “¡¡Dame un bexito!!… ;)

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *