Todavía puedes “Desayunar con diamantes”

Audrey Hepburn desayunaba mirando el escaparate de Tiffany cuando lo sentía. El peinado perfecto, el vestido perfecto, la joya perfecta y sin embargo, sólo comerse un bollito contemplando los diamantes a través del cristal, la llenaba cuando lo sentía. Sí, el vacío. Ese espacio que te invade el pecho y te impide coger el aire necesario para seguir caminando. Continue reading