¡¡Bomberos!!… y yo con estos pelos…

Estás en casa. Hablando con tu compañera de piso. Como siempre, hablando. Pero, ¿qué nos contamos? No lo sé. La cuestión es que la conversación no se acaba nunca. Pican con insistencia al timbre.¡Nunca han picado así! Tu compañera de piso te mira con miedo. ¿Quién es? No lo sé. Me da miedo. ¿Por qué? Porque ha picado muy fuerte. ¿Qué hacemos? ¡Abrimos! ¡Mira por la mirilla! ¡Siempre miro por la mirilla! Continue reading