Cómo cambiar hábitos

Está claro que cambiar hábitos no es una misión fácil, más que nada porque nuestro peor enemig@, es decir, nosotr@s mism@s, nuestros pensamientos y nuestra mente lucharán para que no nos movamos del sitio donde estamos. ¿Te has fijado que cuando entras en una dinámica de estar en el sofá sin moverte y viendo series te cuesta activarte? Pero, si entras en una dinámica de acción, te costará parar.

¿Sabes por qué sucede esto? Por el principio de inercia del cerebro. El cerebro está diseñado para gastar la menor energía posible y para cambiar tus acciones, el cerebro deberá activarse y salir de la inercia a la que está habituado. Él no quiere, por eso, cuando estás tumbado y relajado y sabes que debes activarte para, por ejemplo, hacer ejercicio, tus pensamientos empezarán a tratar de convencerte: Bueno, da igual que hoy no lo haga, lo haré mañana, no me encuentro bien,… empezará a buscar excusas, y si tú te las crees, tu mente habrá vencido la batalla, pero tu mente no eres tú. Hay otra parte de ti que puede negociar con tu mente, tomar distancia y decirle,  sé que esto te fastidia porque ahora no te apetece moverte pero el  movimiento es vida y a la larga te acostumbrarás. No es fácil, porque como te dije en el último podcast la fama cuesta y hay que esforzarse pero cuando lo empiezas a hacer y empiezas a vencer a tu mente, ella, llega un día que sabe que ya no te vence, porque le has ganado tantas veces que ya ni lo intenta y entonces, se une a ti… Ahí es cuando empieza a cambiar tu creencia y si creías que eras una persona que no hacía ejercicio empiezas a percibirte y  sentirte como alguien que se cuida, que cada vez se siente mejor y claro, ya no te cuestionas dejar de ser quién ya eres. Es complicado, pero es como un pez que se muerde la cola, los hábitos te ayudarán a convertirte en la persona que quieres ser y siendo la persona que quieres ya no te plantearás hábitos que vayan en contra de quien eres. No sé si me explico, y te preguntarás; pero, ¿cuánto tiempo necesito para conseguirlo? La ciencia dice que el cerebro necesita 21 días para incorporar un hábito y creo que es cierto, eso sí, después de esos 21 días no significa que no tengas que dejar de esforzarte, habrá días que te costará, pero tu cuerpo y tu mente habrán cambiado de actitud, ya no lucharán para evitar que lo consigas sino que serán tus aliados y te animarán también a mover ese cu-cu.

Esto es aplicable a cualquier hábito que quieras incorporar a tu vida, puede ser ejercicio, pero también puede ser alimentación, lectura, cuidado personal, pensar en positivo, dejar de fumar, dejar crecer tu creatividad…. Todo lo que quieras, lo puedes conseguir, estableciendo hábitos que te lleven a ello. Eso sí, no lo hagas de golpe, incorpora el hábito poco a poco, estableciéndote pequeños retos alcanzables, y poco a poco ve superándote, no pretendas pasar de la nada al todo en una semana porque no lo conseguirás, acabarás agotad@ y bajarás tu nivel de energía y sin energía, no podrás vencer a tu mente. Y, ya sabes, hasta que no la conviertas en aliada, si ella vence, tú pierdes. ¡Mucha suerte!

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